LA INCÓMODA (PERO NECESARIA) TAREA DE SABER COSTEAR

De toda esta hermosa actividad que elegimos, creo que la parte más difícil es la de costear una torta. Y peor aún, la de ponerle precio.

Escuché a un decorador decir que la torta en sí, el soporte, él lo regalaba. Lo que cobraba era lo que iba arriba de la torta. La decoración. No estoy del todo en desacuerdo con él, ya que sin ir al extremo de que una torta base tiene valor tan ínfimo (vivimos en Argentina, después de todo) que casi es inexistente, sí es complicado a veces transmitir a nuestros clientes eso por lo que nos contrataron, ese “toque” que resalta en sus fiestas.

No es la docena de huevos sino el tiempo. Ese ítem invalorado, es el esencial en toda actividad artística. ¿Cuántas horas, no solamente las dedicadas a decorar una torta o unos cupcakes, sino a capacitarnos, a adquirir nuevas técnicas, empleamos en nuestro producto final?

En la letra dura, particularmente, tengo formación de Administración. Con las cuentas y cálculos fríos, no tengo problema. Hemisferio izquierdo, gente. El inconveniente surge cuando tenemos que hacer redituable lo que sale de nuestro hemisferio derecho. Nuestra creatividad. Eso no tiene una formación académica sino que como lo veo, está relacionado con nuestra seguridad y con nuestra autoestima. Y claramente, por nuestra honestidad, ya que debe existir indefectiblemente, un correlato entre la calidad que ofrecemos y lo que esperamos recibir por ello.

Pero a no preocuparse, que todo tiene solución.

Hay una serie de pasos necesarios para completar el circuito “frío” de nuestro emprendimiento y que debemos dominar, para sacarnos de encima este tema y podernos dedicar a lo que nos gusta, que es la decoración.

Estos son:

Pasos  para calcular tus costos y precios

  1. Foco y cambio de mentalidad
  2. Horas de trabajo
  3. Materia Prima
  4. Materiales
  5. Servicios
  6. Ganancia
  7. Precio

Ahí vamos…

Paso 1: Foco y cambio de mentalidad

Pasar de hacer repostería y tortas para amigos y familia, a querer hacer de ello un emprendimiento, es más difícil de lo que aparenta, porque como ya mencioné, tiene que ver con nuestra autoestima. Puede pasar que tomemos decenas de cursos y seminarios pero aún así, no nos sintamos “dignos” de cobrar por nuestro trabajo. Peor, es cuando tenemos amigos o amigos de amigos, que presionan para que no cobremos nuestro trabajo o lo cobremos a precio de costo. Ese crecimiento interno es particular de cada uno, pero creo que le tenemos que dar la importancia que tiene, y créanme que es liberador.

Paso 2: Horas de trabajo

Este ítem tiene relación con el valor de cada hora insumida en un proyecto. Es decir, no tiene que ver quién realiza el proyecto, de quién son esas horas, eso es irrelevante. Voy a un ejemplo:

Una persona tiene un pedido de una torta y es ella sola trabajando. Ese proyecto va a insumirle x cantidad de horas. Lo más usual, es que siendo unipersonal, se confunda el valor de la hora con la ganancia. No hay problema. Esa persona no necesita empleados y tampoco quiere cobrar de más, innecesariamente. Entonces fija sus precios con esa premisa. Un día, surge un pedido y con tan mala suerte, que un par de días antes se enferma y para cumplir con su objetivo, contrata a una persona que la ayude en la elaboración. A esa persona hay que pagarle (sacamos de la ecuación a los amigos voluntariosos) y como el presupuesto ya está pasado, el único lugar del que podría provenir el dinero, sería de la ganancia. Es decir, que al final del día, ese pedido salió gratis (en el mejor de los casos). Entonces, la manera más sana y que nos evite manejarnos con precios oscilantes, es considerarnos nuestros propios empleados e incorporar en nuestra ecuación, un monto x que estaríamos dispuestos a pagar ante la eventual necesidad de tener que contratar a un asistente.

Paso 3: Materia Prima

Este punto es el más obvio y más fácil de implementar. Puede ser algo complicado si tenemos diferentes recetas, pero una vez generada nuestra lista de ingredientes necesarios para cada proyecto, es cuestión de mantener nuestros precios actualizados. También es importante, comprar inteligentemente, de ser posible, por cantidad.

Paso 4: Materiales

Los materiales son todas aquellas cosas que agregan valor a lo que entregamos pero no es la torta propiamente dicha, como bandejas, goma eva, pegamento, cintas, estructuras internas, empaque, etc. Es recomendable buscar precio, ya que al ser cosas no perecederas, pueden guardarse y en caso de una economía con inflación es una buena idea.

Paso 5: Servicios

Este ítem es uno de los olvidados junto con la hora/hombre, al momento de calcular nuestros costos. Y son electricidad, agua, gas, etc, que consumimos para producir nuestras tortas. Si trabajamos en casa, puede ser un poco más complicado, pero con las facturas en mano, y conociendo las horas dedicadas a un proyecto, podemos conocer los montos que corresponden al uso de nuestra actividad, y cuáles son los particulares.

Paso 6: Ganancias

Este punto es interesante. Aquí es donde muchas personas hacen los ajustes. La verdad es que si queremos dedicarnos a esta hermosa actividad (y a cualquier otra), debemos tener una ganancia. Este dinero no debería ser para retirar sino para reinvertir y no debería confundirse con el “salario” que nos pagamos (ver paso 2). De este dinero salen las capacitaciones, los cursos, compra de herramientas, honorarios de contador, etc. El monto que deseamos obtener como ganancia es particular de cada uno, sin embargo, aunque sea un porcentaje mínimo (por ejemplo 30%) siempre es preferible a ninguno.

Paso 7: Precios

Esta parte es mecánica. La parte más difícil es el paso anterior. Una vez decididos todos, comenzamos a sumar:

(Horas/t + Materia Prima + Materiales + Servicios) x % Ganancia = Precio

Tu turno

Conociendo estos pasos, ensayen ahora con los números que están incluyendo en sus precios actuales, si están dejando algo afuera. Si es así, vean que a lo mejor lo que pensaron que era ganancia, en realidad era una parte que compensa una pérdida solapada.

Ahora es su turno de tomar estos pasos bien firmes y no dejar ninguno de lado. La manera de comenzar una actividad es poniendo precios competitivos y que nos den energía para seguirlo desarrollando con entusiasmo. No hay nada más frustrante que una actividad que elegimos, nos demande demasiado sin una retribución. Que haga que valga la pena todo el amor que le damos.

Como todo, es práctica, principalmente del Paso 1.

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Mucha suerte y a seguir decorando, con lápices afilados!!